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El proyecto se fundamente en la fijación de unos criterios de
edición comunes, aunque susceptibles de alguna adaptación según las
tipologías o la cronología de los documentos o las obras implicadas.
Las intervenciones críticas de los editores se integran en los propios
textos a través de los metadatos, mediante el lenguaje de marcación
XML, en concreto, del estándar internacional TEI (Text Encoding Initiative) en su propuesta P5.
A lo largo del proyecto, esta aplicación debe general en sí misma una
reflexión metodológica en torno al uso de las directrices de dicho
estándar.
Conviene diferenciar dos estadios en el tratamiento de las fuentes editadas:
1. Transcripciones críticas (en sentido lato) o crítico-interpretativas
2. Digitalización con intervenciones mínimas.
Corresponden al primer nivel las ediciones de los textos notariales y del Fuero de Alcalá, así como La Libra y algunos de los componentes de la tradición de Romulo (Malvezzi, Quevedo y Dell’Aula), y al segundo las versiones de la Germania y sus Aforismos, las restantes traducciones de Romulo y el conjunto de la Philotea, si bien en este caso las versiones de Haraneder, Eyzaguirre y Quevedo han sido sometidas a una revisión de nivel más alto que las restantes.
En consonancia con estos estadios, el etiquetado es más denso en el primer grupo, puesto que las intervenciones y la aportación de datos por parte de los editores es también mayor. En el segundo grupo, atiende en cambio a elementos básicos como la corrección de errores evidentes, la marcación de citas o de informaciones extratextuales debidas a la mano de los mismos traductores (v.g. señalamiento de errores del texto origen o de adiciones propias).
Hay que poner de relieve que, en los dos estadios, los criterios filológicos constituyen el fundamento de la marcación. Lo son, de manera evidente, en la transcripción de fuentes notariales, pero también en la de las tradiciones literarias multilingües, para las que entra en juego el conocimiento de la fonética histórica, la ortografía o la evolución del léxico en las distintas lenguas. Precisamente por ello, en los textos que hemos clasificado como meramente “digitalizados” consideramos que las ediciones ahora mostradas deben ser objeto de futuras revisiones.
En los aspectos bibliográficos no se incluyen descripciones ni marcación de portadas, colofón u otros elementos externos al cuerpo del texto. La decisión, una vez más, está condicionada por los objetivos centrales del proyecto (las versiones múltiples) que no alcanzan, al menos en los límites de esta fase, a cubrir esos otros aspectos.
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